¿Qué significa amar a nuestros enemigos?

Mateo 22:36-40 nos dice: “Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.” Iniciamos con esta cita bíblica para comprender directamente la importancia de amar a nuestros enemigos. Amarás a tu prójimo como a ti mismo, todos somos hijos de Dios, por ende, todos somos hermanos; ¿cómo se sentiría nuestro Dios si viera a todas las personas resentidas unas a las otras o con odio? ¿Acaso él nos dice algo al respecto? Si queremos evacuar estas dudas tenemos que interiorizar mucho, para poder comprender esto debemos leer la biblia con fuerte razonamiento y cuidado, si no prestamos atención podemos malinterpretar algún mandato.

Tal vez algunas personas tengan el pensamiento de: “¿Qué pasa entonces si mi enemigo me hace algo malo? ¿Tengo que permitir que se salga con la suya sin algún castigo?” Estas son unas preguntas muy delicadas y que se deben abarcar con cuidado; por suerte la biblia nos da una respuesta al respecto en Salmos 37:28 que dice: “Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara a sus fieles. Para siempre serán guardados; mas la descendencia de los malvados será destruida.” Es bastante gratificante el saber que Dios no deja de pensar en las personas que permanecen el camino correcto; acá nos encontramos con una promesa de castigo que nos viene con una sensación de alivio, ya que Dios promete que castigará a esas personas que han realizado el mal. Tenemos que tener presente el pensamiento de que Dios realiza la venganza, no nosotros; tal como lo dice Deuteronomio 32:35: “Mía es la venganza y la retribución; a su tiempo su pie resbalará, porque el día de su aflicción está cercano, y lo que les está preparado se apresura.” Simplemente me parece maravilloso que Dios nos dice acá, nos reafirma lo que se dijo en la lectura anterior dándonos aún mejor visión de cómo el castigará, paciencia y fe es lo único a cambio que nos pide a cambio el señor.

Sin embargo, regresemos a la verdadera pregunta: ¿Qué significa amar a nuestros enemigos? De manera muy rápida, directa y certera, Mateo 5:44 nos dice: “Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, bendigan a los que los maldicen, hagan bien a los que los odian, y oren por quienes los persiguen”. De manera certera se disipa esta duda al leer esta cita bíblica, rápidamente Jesús nos aclara que debemos amar a nuestros enemigos, de esta manera nuestra bendición se multiplicará. Esto es algo que se reafirma en Lucas 6:32 que nos comenta: “Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.” Acá nuevamente se nos manda a practicar una de las emociones más importantes que tenemos, el amor. Este es el pilar fundamental para el cambio y redención de todas las personas, si amamos a todas estas personas que nos hacen un mal o tienen la intención de ello, podemos llegar a tocar su corazón y cambiarlos para bien, que regresen su mirada a Dios anhelando su ayuda. Amar a nuestros enemigos, en mi opinión, significa que debemos hacer el bien sin mirar a quien, que sin importar lo que suceda, debemos seguir firmes en la fraternidad y amor hacia nuestros hermanos, amándolos y respetándolos como seres humanos iguales. Por último, me gustaría recomendarles el libro: “El Curso del discipulado” por Dietrich Bonhoeffer, este libro lo pueden encontrar en la editorial palabra pura (ver también en amazon), sin duda alguna, esta lectura es muy nutritiva al respecto, nos ayuda a comprender muchos aspectos del amor y la fraternidad.

Me despido con una muy hermosa frase que nos dejó el padre Pío de Pietrelcina: “Procura no inquietar tu alma ante el triste espectáculo de la injusticia humana. Sobre esta injusticia, verás un día, el triunfo definitivo de la justicia de Dios”

Autor: John Chaves.

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